lunes, 8 de abril de 2013

Pompas

¿A quién se le puede ocurrir jugar a las bochas con pompas de jabón?

Las pomas de jabón son porque la magia existe.
Un milagro a la mano para cosechar la ilusión de niños.
Una fina pared de cristal para un aire que escapa del aire.
La semilla de los arcoíris que siembra el viento en las tormentas que ara el sol.
La fragilidad con la que se mece entre nosotros un breve trozo de paz y silencio.
La certidumbre de un universo efímero dentro de otro.
El tiempo mudo de las sonrisas, que no se escribe en los pentagramas.
Fortalezas empapadas de sabiduría, que fluyen por el devenir de las aguas.
Un croché infinito que protege lo que nos va quedando de niños.

Insisto,
¿a quién se le puede ocurrir jugar a las bochas con algo así?